A fondo: el conflicto Rusia-Chechenia.

El Conflicto

El conflicto Rusia-Chechenia es una guerra encubierta iniciada tras la declaración de independencia unilateral de Chechenia en 1993. Rusia decidió intervenir militarmente en la zona. El miedo a la radicalización de las provincias caucásicas, de mayoría islamista, pudo llegar a ser una amenaza interna para la Federación Rusa. Además, Chechenia está situada en el Cáucaso sur, región en constante tensión por el negocio del petróleo. Está provincia rusa cuenta con importantes reservas de crudo y es zona de paso de múltiples oleoductos y gasoductos.  Moscú quiere controlar el Cáucaso norte para convencer a los inversores que su opción de transporte de petróleo es mejor que la turca.

Anna Politkovskaya

Politkovskaya (2003), en su libro “Una guerra sucia: una reportera rusa en Chechenia”, da algunas claves extraídas de su experiencia profesional sobre el terreno.

Según Politkovskaya, Moscú afirmó en 1999 que esta guerra era una operación antiterrorista, pero en Chechenia jamás ha existido una yihad islámica contra la que luchar, esta región solo buscaba su independencia desde 1994, siendo una república laica. Durante la guerra, se unieron más personas a la religión del islam pero como insignia de identidad. El petróleo, fue una causa secundaria también, no como se suele pensar. Y es que, como dato, “Chechenia produjo una cantidad muy escasa de petróleo durante la década de 1990, y el régimen separatista jamás bloqueó el oleoducto que discurre por su territorio desde el mar del Caspio”.

Los torpes esfuerzos por integrar Chechenia en el Estado ruso fueron los principales causantes de la guerra. “La región es Rusia y no es Rusia”. Un amplio crisol de pequeñas culturas, nacionalidades incluso, se esconden entren las montañas y llanuras del Cáucaso, las cuales se anexaron a Rusia durante el siglo XIX. En la era soviética sufrieron la división en seis repúblicas autónomas, pero con cultura y lengua rusa en común. Aun así, son un mundo aparte  de tradiciones étnicas y el islam sobre el cristianismo como religión.

La información sobre los conflictos bélicos suele ser generada por los gobiernos y los medios de comunicación que crean inteligencia civil al  proporcionar noticias con argumentos de supuestos expertos. Va destinada a otros gobiernos y a la opinión pública para condicionar las decisiones gubernamentales en política exterior y de la defensa de aquellos países que de una forma u otra participan en el conflicto. “Es más habitual recurrir a los silencios de lo que no interesa o desinflar los asuntos importantes parcelándolos y bajándoles el rango informativo”, afirma  Pascual Serrano.

La campaña lanzada por Putin -y que lo colocó como presidente de Rusia en 1999- no establecía diferencias claras entre separatistas y terroristas, entre disidentes políticos y delincuentes. La opinión pública se vio instigada a identificar a los chechenos con terroristas, como enemigos, y una oleada de xenofobia se extendió por el país, como cuenta Anna Politkovskaya (2003). El 21 de octubre de 1999 cayeron misiles sobre el mercado central de Grozni, asesinando a docenas de civiles. La televisión rusa no difundió lo sucedido, de hecho, lo negó. Hasta que más tarde sí habló de ello pero culpando a los mismos chechenos del bombardeo. Pocos periódicos fueron objetivos al tratar el tema, como Moscow News y Obschchaya gazeta.

Las rutinas que siguen los  medios de comunicación impiden que se conozcan todos los antecedentes históricos y el contexto necesario para comprender cualquier conflicto. Si una persona pretendiese entenderlo mediante la lectura diaria de prensa o viendo la televisión, no lo lograría. Asistiría a un goteo de noticias mal hilvanadas.

La libertad de expresión y progaganda del conflicto

La libertad de expresión es un bien escaso desde la llegada de Vladímir Putin al poder, según cuenta Alexéi Venedíktov (2006), director del El Eco de Moscú. Este periódico pertenece desde 2001 al monopolio ruso del gas Gazprom, que además compró más de una veintena de empresas del Grupo Most- Media, perteneciente al Kremlim.

Venedíktov es una de las pocas personas que, a pesar de estar sometido al control del gobierno ruso, se atreve a dar testimonio sobre lo que ocurre en los medios de comunicación de este país. Según Venedíktov, la prensa regional se ha visto perjudicada por la supresión de unas exenciones fiscales vitales para su existencia. Opina que el Kremlim provocó el cisma de la comunidad periodística al apoyar una organización llamada Mediosoyuz, que entró en competencia con la Asociación de Periodistas (crítica con el Gobierno). Además de esto, se añaden compras de medios de comunicación críticos por propietarios fieles al Kremlim. El objetivo era hacerlos desaparecer o hacer cambiar su política informativa, como ocurrió con Óbshaya Gazeta y con Ren-TV, respectivamente.  Los medios se enfrentan además a procesos, y los tribunales nunca le han dado la razón en ningún caso importante.

El propio Venedíktov, ha recibido varias proposiciones para optar a un cargo en la Gobierno, él los ha rechazado y se ha limitado a hacer su trabajo.

En el conflicto que nos ataña, se da la necesidad del bando checheno de dar a conocer su visión de los hechos y de ofrecer una forma de contrastar las versiones que da Rusia. Ello les ha llevado a crear páginas web de propaganda tales como Kavkazcenter.org y Chechentimes.com.

Kavkazcenter.org nació en julio del 1999 como una web informativa, contraatacando la versión “oficial” rusa que ofrecían Putín, medios de comunicación de la Ferederación rusa o Yeltsin. Los creadores de la web definen su misión como “guerra informativa”, por ello se puede afirmar que ha funcionado como voz de los chechenos y también como agencia de noticias del banco rebelde. Con la escasa libertad de expresión y el vacío informativo que se produce en este conflicto, esta web ha sido uno de los puntos de referencia para los corresponsales, periodistas e investigadores interesados en este conflicto. De hecho, hace el papel de una agencia informativa chechena a la hora de citar una fuente de información. Tiene enlaces a correo electrónico gratuito, a emisoras de radio y televisión online, y a otras webs que tratan el tema de Chechenia para profundizar sobre el asunto.

La web consta de varias secciones, incluso una del Islam en la que se aparecen citas del Corán, sobre todo si hablan de la Guerra Santa y hermandad y unidad de los musulmanes. Se puede leer en varios idiomas ruso, árabe, inglés, turco y checheno. Al mismo tiempo, da la impresión de ser muy profesional, lo que le añade credibilidad. Incluye más elementos gráficos y multimedia (videos, sonido, imágenes, etc.), y un elemento fundamental en un conflicto como este: incluye un chat para debatir sobre Chechenia.

Esta web llama constantemente a los periodistas rusos con el objetivo de que se informen en su web, pues acusan de censurar a los medios rusos y a desinformar a los ciudadanos. En el apartado “Top” de esta web, se hizo un llamamiento a la colaboración entre los profesionales de ambos bandos, denominado “propuesta de los periodistas chechenos a sus colegas rusos”. Este artículo, firmado por la “Unión de Periodistas de la República de Ichkeria”, se escribió para incitar a los periodistas a investigar sobre Vladimir Putin.

Kavkaz Center y el gobierno ruso emitían continuamente comunicados contradictorios sobre las muertes que se producían a diario en Chechenia. La información que emitía esta web de noticias desmentía todos los datos que, desde Rusía, le hacían llegar al pueblo. Unas cifras infladas que se contradicen con imágenes de ciudades destruidas, niños llorando, etc. que conmovían a la sociedad.

“Los web de propaganda chechena se han convertido en fuente de los medios de comunicación convencionales, por la comodidad de acceso, y ante el déficit informativo sobre el conflicto, debido a las dificultades para ejercer la profesión periodística en Chechenia” afirmaba Miguel Vázquez Liñan.

Tanto Kavkaz como el resto de medios propagandísticos chechenos se han centrado fundamentalmente en desmentir las versiones rusas sobre este conflicto.

Entrevista con Miguel Vázquez Liñan, experto en Rusia y profesor en la Universidad de Sevilla desde 1994.

Pregunta:Desde su experiencia, ¿cuáles son las principales herramientas que Rusia emplea para ejercer el control sobre la información que se emite del conflicto con Chechenia?

 Respuesta: La propia estructura de medios en el país es el principal método de control, en mi opinión. El autoritarismo mediático ejercido en Rusia desde 1996 y que luego se intensificó con Putin hace que la TV (principal medio si hablamos del impacto) esté en su práctica totalidad en manos cercanas al Estado. Durante la primera guerra de Chechenia, la NTV de Gusinski informó con cierto criterio periodístico. El canal cayó por este motivo, fundamentalmente, y el Kremlin no volvió a permitir nada parecido a la libertad de expresión en torno a lo que ocurre en Chechenia y, en general, en el Cáucaso-Norte.

P:¿Calificaría o no de guerra el conflicto que actualmente se vive entre Rusia y Chechenia? ¿Por qué?

 

R: Sí, es una guerra, y luego le podemos poner el apellido que queramos (de baja intensidad, soterrada,…). Hay bandos enfrentados (no sólo dos) militarmente y las bajas se producen a diario. Hay una lucha violenta por el poder político con proyectos para el país aparentemente diferentes. Las violaciones de los derechos humanos son sistemáticas, como lo es el terrorismo de Estado por parte del gobierno de Kadírov. Insistir en el calificativo de guerra quizás podría, además, llamar algo más la atención mediática.

P: En su opinión, ¿cuáles son los principales intereses económico-políticos que llevan a la Federación rusa a defender militarmente su territorio cuando Chechenia decidió unilateralmente declarar su independencia en 1993?

R: El petróleo tuvo que ver, claro, pero quizás apostaría, si hubiera que elegir un motivo, por el político: la Federación Rusa quería dejar claro que el Cáucaso era su territorio y que tenía la potencia militar suficiente, a pesar de las penurias, para defenderlo.

P:¿Considera que ha tenido la religión o no un papel importante para Chechenia al reclamar su autogobierno?

R: De ninguna manera parece que fuera un elemento decisivo en los primeros años noventa. El llamado “Emirato del Cáucaso” actual es otra cosa: evidentemente hay un elemento religioso de influencia salafista, pero mezclado con otras motivaciones que tienen que ver más con la venganza personal que con el Islam.

P:¿Hay o no hay vínculos económicos entre el gobierno ruso y los medios de comunicación? ¿Los puede explicar brevemente?

R: Claro que los hay. Un solo ejemplo, pero no poco importante: el 51% de las acciones del primer canal de la TV rusa es de Gazprom (que no está nada lejos del ejecutivo). El 49% restante es de Abramóvich, que está aún más cerca del Kremlin que Gazprom.

Anuncios

Acerca de thestolenmoney

Étudiante de journalisme à l'IUT à Lannion Estudiante de Periodismo y Economía de la UC3M.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s